viernes, 28 de marzo de 2014

El Seprona acusa a Aquagest de ocultar contaminación de agua en Ourense

La Guardia Civil dice que la Xunta no actuó pese a conocer la presencia de arsénico

 

La lucha vecinal sigue

La comisión del agua del municipio de Punxín, un colectivo vecinal creado a raíz de las elevadas facturas que recibían los vecinos tras la privatización del agua, se encerrará hoy en el Ayuntamiento. Hay pleno municipal y, tras las revelaciones destapadas por la Operación Pokémon, los vecinos quieren soluciones inmediatas. Exigen al actual alcalde, Manuel Vázquez, del Partido Popular, que rebaje el precio del agua contaminada y que les ofrezcan un servicio digno.
Los vecinos afectados llevan desde mediados de 2013 sobreviviendo gracias a las garrafas de agua que reparten semanalmente un camión. Sin embargo, la solución definitiva contra el tóxico que envenena sus vidas cuesta algo más de tres millones de euros. Se trata de un sistema de bombeo desde el río Miño planteado hace años. No se ha movido un solo metro de tierra ya que la Administración mantiene paralizado el proyecto. Y mientras reavivan sus protestas, los vecinos de los núcleos afectados han dejado de abonar a la concesionaria las facturas, porque se niegan a pagar agua tóxica a precio de oro líquido.

 

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